Me gustan los mapas
Desde pequeño me gustan los mapas. Cuando tenía 14 años hubo un pequeño incendio en el colegio, justo encima de nuestra aula. Los bomberos mojaron todo, lo incendiado y lo no incendiado. También mojaron un atlas mío, vaya disgusto.
Cuando Gari me enseño el proyecto OpenStreetMap me enganchó. Anteriormente quise colaborar en la Wikipedia, pero no acertaba a hacerlo. En OSM no hace falta pensar mucho, añades unos nodos, les das una etiqueta y un valor y listo. Mapear se convirtió en una afición. Uno se siente algo superior, tal vez divino, cuando crea carreteras, erige edificios o moldea la silueta de la costa.
Lo mejor de todo es cuando la afición se mezcla con el trabajo. Por eso me alegre muchísimo cuando en Tagzania decidimos apostar por proyectos que utilizaran OpenStreetMap, como Mapapel.
Ahora, aprovechando que me quedan unos días de vacaciones, me marcho al Camino de Santiago con mi bici. Lo hice hace dos años, y me apetecía volcer. Además intentaré mejorar los datos de OpenStreetMap mapeando pueblos y puntos interesantes para los peregrinos (albergues, fuentes, tiendas, …).
Ya os contaré, ultreia!