Tres años después siguen sin vender en internet
Hace tres años escribí que una cadena de té no quería vender por internet. No compartía sus razones, pero las respeto: quieren que los clientes circulen por sus tiendas. Pero algunos no vivimos en las ciudades en las que venden, y no vamos a viajar solo para comprar té.
Me he acordado del tema porque el fin de semana me trajeron de Barcelona una bolsita de esta marca, TeaShop, y me entró la curiosidad por saber si habían cambiado algo.
Han mejorado su sitio web y trabajan bien en las redes sociales, tanto en Twitter como en Facebook, hasta tienen un blog. Todo bien... pero siguen sin vender online. La venta online no sustituye ni compite con las franquicias. Se puede organizar de tal manera que suponga un apoyo a las mismas.
No siempre tenemos ganas de pasar por una tienda física, por la razón que sea. Pensemos en nuestros clientes y en facilitarles la compra.
TeaShop puede saber qué compra cada cliente, sus gustos, tratando esa información puede llegar a ofrecer un servicio personalizado muy potente: "seguro que se te ha terminado la variedad X que nos compraste hace dos meses, haz click aquí para recibir más" o "si te gustaban estas variedades seguro que te gustará esta nueva variedad: haz click aquí para recibirlo en casa". ¡Pura compra por impulso!

